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13 agosto 2009

¡Vuelve, No todo es verso, el literario de la Walsh!



NO TODO ES VERSO - BOLETÍN LITERARIO
Con las palabritas y las palabrotas, con los cuentos cuenta-verdades, con la poesia de todos, la nuestra.
Luego de un tiempo en el que los caminos de las letras parecieron desdibujarse levemente, el literario de la Walsh vuelve para que juntos nos acompañemos en la travesía del lenguaje, de la poesía, de la ficción.
Porque entendemos a lo literario, y más ampliamente, a lo artístico, como una manifestación central de la liberación de los pueblos, es que queremos recorrer este sendero junto a todos uds.
Y aquí presentamos nuestro vehiculo, nuestro “colectivo” que los invita a sumarse para que con sus trabajos, sus mundos imaginados, sus otras realidades, transformemos e intervengamos la realidad tal como nos la quieren hacer creer.
Es fundamental para cumplir estos objetivos contar con las voces silenciadas, las voces poéticas, esas que suenan como un gran murmullo ensordecedor, esas que se esconden a la vuelta de cada esquina, esa que nos quieren contar una calle vieja en un barrio olvidado de Latinoamérica y tantas otras más. Muchísimas voces compartiéndose, conociéndose, hermanándose
¡La invitación ya esta hecha!
Subánse a este bondi. www.agenciawalsh.org agenciawalsh@yahoo.com.ar

Poesías
HONDURAS
Bella hija de Morazán en Centro América
sombrero blanco de alas anchas
al vuelo.
Camisas y pañuelos de pueblo digno
remeras y banderas de maestras combativas.
Una oligarquía derechosa y asesina
un Zelaya de liberal estío
hoy porfiado amigo de lo digno
Unos halcones rapaces y traidores,
un Pentágono que mueve los hilos
y sus ministras ajadas y marchitas.
son arteras vampiras del peligro.
con perdón de los vampiros!
Ya, Honduras volverá con puro pueblo
y con Zelaya Presidente
a sus calles de Victoria.
Roberto Romeo Di vita

Desde Soto Cano

lleva el tiempo a empujones
las marionetas a los sillones.
Desde Soto Cano cierta pestilencia
lleva el tiempo
huracanado
hostil, sí, repleto de bayonetas.
Desde Soto Cano.
Han abierto allí una fosa tal vez
de antiguos muertos recientes,
lleva el tiempo
en retroceso
olores de carne quemada.
Desde Soto Cano
lleva el tiempo a empujones
las marionetas a los sillones.
Desde Soto Cano.
Viene un movimiento de órdenes
ladridos tijeras martillos anillos
un contínuo ir y venir
de botas y de capas.
Desde Soto Cano.
Cierto olor guantánamo
que infla los globos de ensayo
que ocupan cielo y memoria
que da asco.
Desde Soto Cano.
Lleva el tiempo a empujones
las marionetas a los sillones.
Desde Soto Cano.
Alturas y honduras y Honduras
y altezas
todo en su vorágine gruñe
se cae, se alza, se impone, grita.
Desde Soto Cano.
Viene la culata que destroza
la otra mejilla, la orden de captura
llega desde Soto Cano, la amenaza
la cárcel la tinta roja que escupen
sobre la gente que marcha.
La otra gente que marcha
viene de Soto Cano.
Desde Soto Cano
lleva el tiempo a empujones
sus marionetas a los sillones.
La democraCia de las elites
los intereses del selecto club del bisnis
la liberty y el progreso que ya se sabe.
Los contras, los escuadrones de la muerte,
las invasiones desde Soto Cano.
Desde Soto Cano.
La ambigüedad de los verdugos
la fortaleza de los antropófagos
el virus de una pandemia que
buscan extender en Patria Grande.
El coletazo desesperado de la bestia
herida de muerte.
Desde Soto Cano.
Gabriel Impaglione
El pibe de los cartones
1
te encontré
silencioso…
no buscaba más miradas
que las simples
palabras que almuerzan elegantes
y utilizan el vocabulario
adecuado
para definir la luz
y apareciste vos…
2
tenés los pies helados
por las calles de una ciudad triste
de colores solitarios
descascaradas paredes
y trémulos
árboles
que cobijan inviernos indefinidos
algunas desmaterializadas voces
suenan en esquinas
tienen obstáculos
y pierden identidad
3
EL gris se encamina
a devorar cada historia
y convertirla
en sospechosa
amontonás en tu carrito
subversivas vidas
reprimidas en
barrios marginales
4
no sabía que había
tantas pasarelas en tu mirada
5
recupero el color que necesitaba
en estas oscuras cuadras y
comprendo cuál es la parte que tiene tu nombre…
le gusta la poesía
pero no quiere duras
interferencias ideológicas
si la conocieras…
es tan linda
¿que hago con vos, como poetizo esta mugre?
A nuestro lado
crece una ciudad
bajo el signo de la corrupción
¿cómo hago para decir belleza?
6
los descuartizados cofres
de monedas deshechas
por las tinieblas
van acomodándose en vos
¿cómo explicar que no sos mendigo?
ante tu paso
se abren miradas en derredor
de la pureza de tu alma
que destila amarillos
que nacen en
arrabales de bilis
adiestrando espacios
para que mueras
sin resonar en
la gente.
¿sabías que si robaras, serías tapa de diarios?
tu dignidad de mugres
tiene prohibido publicitarse
en la prensa del poder
todo huele a limpio
7
la noche te perfila
entre tu gorro de lana
y un autito de plástico
que aparece en una bolsa
y te roba una sonrisa
no aprendiste otros juegos
que los del trabajo
y te maravilla el descubrimiento
escondés entre tu ropa tu tesoro
de plástico rojo, coupé
sin dueño y caminás
en la calle desafiando una sonrisa
¿qué niño habrá dejado,
sin saber, tu felicidad de esta noche?
8
se confunden sirenas
policías
ambulancias
bomberos
suenan a despertador en una esquina
mientras esperás
que el bar saque sus desechos
para tu panzada sobrante
¿quién imagina que esa porción sin terminar
será tu alimento?
¿qué serviles nos volvemos cuando no dejamos
una sobra para el pibe de los cartones?
9
la noche no es de los poetas delirantes
no tiene nada de literario este raid
que gira en calles sin faroles
¿quién apuesta a saciar tu desesperación?
¿qué escuela te busca para sus aulas?
es tiempo de esperar la camioneta que te junte
con mugre y familia
y te lleve a dormir bajo la autopista
hasta que una frenada desvele tu cansancio
y vuelvas a tirar
caballo humano
de un carro pordiosero
para recoger las muestras
de mi panfleto
que lleva tu nombre
y no te llora
Roberto Moscoloni – Del libro Postales
Carlos Gardel
El 24 de junio partió, para quedarse con su voz-
Te saludamos
gorrión viajero,
morocho del Abasto,
pájaro azul
del sentimiento.
Te saludamos
trovador porteño,
viajera golondrina
de sueños y quimeras.
Errante voz
de extraños horizontes,
eterno cantor del firmamento
del cielo azul
de las estrellas.
No habrá otro igual
en Buenos Aires
que perdure en la leyenda
que nostalgie en el recuerdo.
No habrá otro igual
en Sudamérica,
que se prolongue
en el misterio de la canción
y el canto.
En todos los instantes.
En todos los momentos.
Roberto Romeo Di Vita - De su libro “HOMENAJE DE AMOR Y OTRAS YERBAS
Un poema dominguero
Caripela de cartel
la sonrisa me asusta
te causa gracia nuestra desgracia
¿Acaso te llevás el lifting ganavotos?
Nada de eso te quedará y ojalá que pronto
Ts ts
Esa raja de la urna
qué triste metáfora
y que te pasan pal cuarto, oscuro por cierto
otra triste
//
De tanta foto parece que se te quedó el alma
en el obturador
Yo quiero uno con alma grande y con mayúscula
uno de esos que no se postula
ni te deja el culito anémico
a la intemperie o te pasa pal cuarto
uno de esos
que te quiebra una costilla al abrazarte.
Poema enviado por la Editorial PAN
A Alejandra

Ella era así ,
grácil, risueña y alegre,
con sus sueños de docente.
Hecha de bien y confianza,
llena de ansias
por dar lo mejor,
a su pequeño.
Ella , como todos días
volvía de la escuela
ansiando abrazar
a su niño,
y conversar con su madre.
Ella, hecha de decisión y coraje,
un frío día de julio,
entró a una estrella,
se hizo luz,
y anda por su escuela
volátil , flotando
como nube de tiza
.

***
Me duele ARGENTINA
bella y desgarrada,
asistes al circo romano
de políticos despedazándose
por el poder y no por el pueblo.

Lastiman a tu bandera
la que grita libertad en el flamear,
un río de pobres se agitan silenciosos,
imagen que te denuncia
a vos que blandes el poder
engañando por un voto.


***

Mi lucha no tiene armas
porque las armas desprecio
mi lucha no es un calendario viejo,
ni un río que se ha secado,
ni ideal desmayado
mi lucha es cantar siempre
el nombre de la Paz.

Stella Maris Taboro
Pastilla Azul
OH glorioso Tamiflu
Milagro de la ciencia!
Salvación de la humanidad!
Un cerdito muerto allí.
Una vaca loca muerta allá.
No vea el desperdicio,
estas pastillas son un vicio.
Ciencia y salvación
para toda la población, o,
para cualquiera con poder de adquisición.
Pastillas para la ocasión,
no pierda oportunidad!!
aunque no detengan la inflación,
cuente con esta solución.
Recomienda la Nación
TAMIFLU,
A toda la población…
A SOLO 10 DÓLARES
O SU EQUIVALENTE LOCAL….
Juan Martín Ruso

Cuentos
Vecinos
A Colonia Benítez ya la he mencionado en una que otra historia, pero como es bueno ubicar geográficamente lo que uno cuenta, lo voy a repetir, además, como decía Aníbal Zampallo, la letra es mía y yo hago lo que quiero con ella.
Colonia Benítez, es un pueblo pegado a Resistencia, Chaco, a unos kilómetros al norte, por la ruta a Formosa y al Paraguay. Tierra de Tobas, Mocovíes y Wichís, robadas por Roca, Mitre, Sarmiento y otros “próceres” para entregarle a la gringada europea.
Así llegó a la zona Don Félix Benítez. Don Félix, tenía una hija, Margarita Belén y con su nombre, un poco más al norte, se fundó un nuevo pueblo, tristemente famoso a partir del golpe de 1.976.
En esta hermosa colonia, llena de calma y de paz, que por estar ubicada tan cerquita de la capital chaqueña, se han instalado algunos subversivos, cansados de tanto ruido y buscando el tan añorado lugar en el mundo.
El primero en acomodarse en esos parajes fue el Lucho Lescano, Chaqueño, Montonero, estuvo unos años en las cárceles, las pasó fiera, casi se nos fue para el otro lado, cuando lo largaron parecía un esqueleto que le habían tirado un cuero encima, para cubrirse del viento.
Después cayó por esos pagos, Luis Jacinto Díaz, un Cordobés, peronista, escultor, no estuvo en Montoneros, pero como todo peronista de raza, estuvo cerca. Como artista firmaba como Díaz Córdoba, le quedó como doble apellido, como cuando a un chaqueño le dicen Chaco o a un correntino, Corrientes y él por puro orgullo lo incorporó como doble apellido.
Cuenta la historia que este Cordobés, de Balnearia, un pueblo pegado a Mar Chiquita anduvo regalándole su obra a los chaqueños. En varios lugares ha quedado el testimonio de su grandeza, homenajeando hacheros, pescadores, gente de pueblo. Su regalo mayor, fue el monumento a los fusilados en Margarita Belén, allá, en el kilómetro 1.043 de la ruta 11 camino a Formosa.
El tercero es Raúl Fernando Junco, “Junquito”, Chaqueño también, escritor, poeta, guitarrista, un amante del ser nacional, un Jauretche de las cuerdas, Montonero. Después del golpe, anduvo unos meses solo, resistiendo como pudo en los montes del quebracho, cayó preso y estuvo también hospedado unos años, en los hoteles de Videla.
Estos tres amigos, de militancia, de luchas, de asados, vinos y guitarreadas, vivían casi juntos, en la tranquilidad de este pueblo manso.
- Junco, compañero, ya que te gusta tanto Colonia, ¿porqué no te instalás por allá?
- Y, tendría que ver las posibilidades!
- Pegadito a casa, hay un terreno que esta a la venta!
- Tranquilo por allá, no, Córdoba?
- Claro viejo, además esta el Lucho ahí nomás!
- Querés que averigüemos?
- Metale chamigo…
Junquito, se compró el terreno y se hizo la casa donde vive actualmente. Los fondos de ambas casas, se unen, apenas los separa un par de líneas de alambrado.
Las figuras del monumento a los caídos en Margarita Belén, se hicieron totalmente en la casa del artista en Colonia, Junquito, y el Lucho colaboraron constantemente y además ayudaron a coordinar la colocación en el lugar donde esta emplazado. Y así, de la militancia a la amistad, luego se sumó la vecindad.
Siempre pasa, cuando las relaciones son muy profundas y con personas de carácter fuerte, algún que otro chisporroteo puede suceder. Y así pasó.
Junquito tenía un viejo sueño, parece que lo cargaba desde las eternas noches en la cárcel. Soñaba y soñaba con vivir en una casa con mucho verde. Claro, se había criado con mucha libertad en casa de padres, tíos y abuelos.
Al verde sueño, le agregaba el deseo de tener unas parras, poder plantarlas, verlas crecer, dar sus primeras uvas y por ahí, quien lo dice, llegar a hacerse un buen vinito patero.
Al verde ya lo tenía, para completar su sueño plantó una docena de vides con uvas diferentes para hacer surtida la cosecha.
- Mirá Cordobés, cuando estemos debajo de las parras, tomando unos tintillos!
Del otro lado del alambre Córdoba le sonreía afirmando, mientras le tiraba algunos maíces a sus gallinas.
Hizo una línea, carpió la tierra con una vieja asada, y cada cuatro metros más o menos planto sus sueños, imaginando las futuras cosechas con guitarra, amigos, asado y vino.
También tenía plantas y plantines. A las parras, las cuidaba más que a su caballo.
Y así, las niñas empezaron a dar sus primeros brotes.
Una mañana, lo visita el Juanca, un amigo y vecino de Colonia.
Mate y termo en la mano, abre la puerta que da al fondo y que ve, ni los milicos le hicieron tanto desastre cuando le allanaron la casa en Resistencia y le llevaron hasta el inodoro, las gallinas del Cordobés, del amigo artista, revoltigeando todo. Ni flores, ni plantas, ni parras.
Junquito quedó paralizado, parecía una de las estatuas del monumento, no lo podía creer y no salía del asombro.
El Juanca, famoso peleador de Colonia, gorra de lana como dicen, le empezó a largar lengua.
- Pero mirá negro, lo que te han hecho!
- No, las parras no, hijas de puta.
Del otro lado del alambre, Luis, el artista, mate en mato, tranquilo y como de costado, sin darle mucha pelota.
- Pero Junco, son cosas de gallinas! Por qué no hablás con el gallo, que es el jefe?
- Ahhhh, encima me cargás, Cordobés culiao!
Y el Juanca seguía.
- Ma qué fuera Junco, si fuera yo las hago mierda, una por una.
Y así fue, Junquito se metió en la casa, colorado de la bronca. Salió al instante con un a escopeta, de dos caños, una Italiana que brillaba. Ya la traía cargada y los pantalones que se le caían de tantos cartuchos en los bolsillos.
- Si tuviera la metra del monte, no se salva ni una y la puta madre…
Se le escucho decir, y el Juanca que se las marcaba una por una.
Y empezó el tiroteo. Volaba el plumerío. Parecía Bostero como liquidaba las coloradas.
- Por allá, por allá, detrás del paraíso!
Le apuntaba el secretario.
La cuestión que solo algunas pudieron zafar la balacera y pasar el alambre para el otro lado.
El Cordobés, había quedado cuerpo a tierra, más escondido y cagado que oficiales en Las Malvinas.
Cuentan que el Comisario del pueblo, escuchó el tiroteo, pero después de averiguar quien era, hizo la vista gorda y se hizo el pelotudo. El tirador era Montonero, no vaya a ser, esta cuestión de la memoria…
Después de la matanza, Junquito le revoleaba algunos bichos para el otro lado, y ahora el que puteaba era el escultor.
- Pero Junco, por quééé?
- Ahí tenés, las batarazas, pa’ un puchero, las ponedoras, pa`un guiso, las coloradas, un par de blancas y el jefe, tu gallo, y si querés salvar a las otras arreglá el alambrado, que ni el pico asomen por aquí!
A la semana siguiente, el escultor había levantado un alambrado como de tres metros, mejor y más seguro que el de Chaco For Ever. Cuentan que al gallinero le puso techo, puerta, televisor, video y hasta aire acondicionado para que no salgan las fieras. Se veían muchas crías nuevas, se ve que había renovado la hacienda.
Del otro lado, Junquito, replantó sus parras, empezando todo de nuevo.
Y así pasó el tiempo, los vecinos ni se saludaban. Fue el comentario de todo el Chaco, dos compañeros de fierro, militantes de toda hora, enfrentados por una cuestión de gallinero. En las reuniones políticas se sentaban lejos, todavía algunas chispas andaban sueltas.
Junquito ya hacía un par de horas que estaba en el jardín, meta y meta con su caballo, cuando llegó el Lucho Lescano.
Lo había bañado, le había cortado las uñas, los cascos, la cola, las crines, realmente estaba para el desfile, para la envidia de cualquier culiao de la Rural.
Del otro lado del alambrado olímpico, estaba el Cordobés, el escultor, mate en mano. Miraba como cepillaba y cepillaba al alazán.
Junco ya lo había bichado, pero lo junaba de vez en cuando, como de reojo, pero ni cinco de bola.
El Lucho leía su diario dominguero. Todos en silencio.
- Che, Junco…
Se largó el escultor. Junco no dejaba de cepillar y ni lo miró.
- Qué te pasa?
- Muy lindo tu caballito, esta quedando una pinturita!
- Ajá!
- Haceme un favorcito Junco!
A esta altura, Junco había dejado de hacer lo que estaba haciendo y ya lo enfrentó con la mirada, desafiante. El Lucho paró de leer, abrió los ojos grandotes.
- Sí, qué querés….?
- Ya que esta tan mono tu caballo, por qué no completas tu obra y le pintás los labios al matunguito!!
- Andá a la reputa madre que te parió, Cordobés!
Y en el alambrado quedó incrustado el cepillo.
Y de un lado el Lucho se revolcaba de la risa y del otro el Cordobés hacía lo mismo.
Pintale los labios, pintale los labios, repetía el Lucho, y se descosía de la risa.
Se dice que después de tanta puteada y de tanta risa llegó la reconciliación.
Se dice también, que el alambrado olímpico se mantuvo firme, como la muralla china.
Por las dudas vio….
Gustavo Piérola

La estética. Un día una esperanza – Historia de un militante
“Teníamos horarios para la formación cultural y también para la recreación. Un día estaba contando un hecho ocurrido en mi barrio cuando era chico. Se trataba de un fantasma que se aparecía asustando a la gente que pasaba detrás de la escuela Nº 55 de Guiñazú. Su aparición era medio rara, porque provocaba el susto y después salía corriendo. Una tardecita se juntaron varios vecinos y se escondieron esperando la hora de la aparición del fantasma. Mandaron una mujer como carnada para ver qué pasaba…Cuando el fantasma apareció, le salieron al cruce los vecinos y lo cagaron a palos. ¡Grande fue la sorpresa al descubrir quien era el famoso fantasma! Un señor de apellido Aramburu, de unos sesenta años, con una linda familia y varios hijos, pero se notaba que algo le fallaba; o no le llegaba el agua al tanque, o le faltaban varios jugadores.
Aquí no terminó la historia, porque cuando estaba relatando el hecho y pronuncié la palabra “cagada”, el celador (el guardia) que se encontraba en ese momento dentro del pabellón, el “mono con botas”, todo un mono, por supuesto, metió la llave en la cerradura de mi puerta, la abrió y me interrumpió el relato para decirme: “! Pero, Videla, cuide la estética, no diga malas palabras!”.
Enseguida, los compañeros, preocupados, temiendo que me sancionara, me preguntaron ¿Qué pasa Yeyo? Entonces le conté que el señor celador me había advertido que cuidara la “estética”.
Un compañero, el Pecho Bardach – que era medio sordo – me preguntó: “¿La qué, qué?” Y le reiteré: la estética compañero”. Le respondí en medio de risas ahogadas. Y claro, el “mono con botas”, al igual que otros celadores, escuchaban nuestras charlas y las palabras difíciles que decíamos, dándole, vaya uno a saber qué variada interpretación. En este caso, el “mono con botas” había confundido la palabra ética con estética.”

05 abril 2009

as comunidades e as resistencias - manolo pipas

es bien pequeña tu casa

pero grande el corazon

golpeada tu region

avanza con la palabra

la milpa bien cosechada

los granos i el nixtamal

la tortilla en el comal

i el plato de los frijoles

en la mesa ya nos pones

pones tu comunidad


esta decima naceu en lingua castilla para devolverlle

as familias e as comunidades un pouquiño de todo o que nos deron

a comunalidade o tequio a autonomia o apoio mutuo

e os foros as concentracions as marchas as platicas e as dignas rabias


e da comunidade zapoteca da sierra juarez

baixamos a cidade de oaxaca no mencer do oito de marzo

a pasalo coas mulleres anonimas que manteñen vivo aquel movimento

de marchas barrikadas e tomas dos medios de comunicacion

mentres sairon as sentencias de sete anos e medio para os presos da appo

victor hugo martinez e miguel angel garcia por delitos inventatos

e volveron a golpear e torturar ao expreso politico marcelino coache


e pasamos catro dias pola cidade dos altos de chiapas

a ver xs compas de capise de outros mundos e as zapaiasas

que boa a liberacion dalguns presos do amate e so fica un compañeiro

e coñecemos a unha nova compa que ven dos exilios de guatemala

e vemos a outra gran familia de dispersxs internacionais


i en oaxaca a fin de semana do 20 foi o foro de enerxias apropiadas e alternativas

platicas e talleres os sanitarios secos e as bicimaquinas para o millo o cafe...

a permacultura a agricultura urbana e as casas de terra apisonada

a univerdidad de la tierra as alternativas de saude as augas comunitarias

e a privatizacion das augas os tranxenicos a soberania alimentaria ....

e na casota o gran comedor e os improvisados dormitorios para parte do foro


e ultimos dias no val de mexico entre unha barriada pobre de iztapalapa

o frente de pueblos en defensa de la tierra de atenco

o planton no penal el molino de flores de la otra campaña

e recollida dos ultimos materiais das campañas de apoio a presos e golpeadas

os dous ultimos numeros da revista reveldia o libro sobre a trovadora judith reyes

o libro dos contos de marcos en voces argentinas e uruguayas entre madres e hijos

de plaza de mayo e viglietti e galeano e impreso nunha fabrica recuperada

e o video vientos de resistencia contra os proxectos eolicos no istmo de tehuampetec


no mencer da gran cidade o mesmo ambulante de oaxaca que nos dera a benvida

ofrecenos un cafe mazateco na boca do metro e preguntanos se nos gostou

a bretema dos cerros de huautla e ofrecenos a sua casa para a posible volta


estes dias en oaxaca o compañeiro claudio albertani presentou o seu libro

el espejo de mexico cronicas de barbarie e resistencia

e nos temos que agarrar o avion case a mesma hora que o mestre galeano

presenta na cidade de mexico o seu ultimo libro espejos

tantos e tantos espellos tantas caras e conciencias


e unha parada na meseta castellana na urbana comunidad juliana

a ver as nosas amigas de atenco somos todas e levarlles os saudos da resistencia

e están outros compas doutros procesos oaxaqueños chiapanecos peninsulares

e logo teremos outros convivios coa familia antimilitarista de carabanchel


e mentres facemos esta cronika cheganos

desde o sur da cidade de mexico outra nova de represion

nos exidos de tlahuac onde queren alongar unha liña de metro

e os comuneiros se opoñen entraron as forzas represoras

e hai feridos e dezasais detidos acusados dos delitos inventados

de portacion de explosivos cando a sua loita é pacifica

e hoxe sabado estaba combocada unha marcha de apoio


ultima cronica dunha viaxe pois e nestes dias chega a chiapas

outro compañeiro de fugaemrede e seguiremos compartindo experiencias


unha aperta

el otro mexico-galiza 5-4-09

www.fugaemrede.info

manolo pipas en un poeta gallego de la ciudad de vigo

16 febrero 2009

No Todo Es Verso del 15 de febrero

"Ajusticiamientos"

Levantó su ira y su indignación y transformó por extensión, su brazo, en un arma de fuego. Fue abatido en su ley. Conocía el peligro al que se exponía. Estaba traspasando una barrera y era conciente de ello. Estaba herido y fue rematado. Rematado o fusilado. Pasaje repetido en la historia. Manejo de poder, omnipotente, bala que atraviesa la nuca; bala que parte del corazón; silla eléctrica, cámara de gas, inyección letal; horca perversa y sádica. En su orden China, Cuba, EEUU y cualquier lugar del orbe donde la pena capital se aplica. Ojo por ojo y diente por diente, máxima milenaria, hoy presente todavía.

El se preguntó de qué vale vivir de esa manera: prejuicios, egoísmos, traumas sociales y penurias económicas. Unos muchos y otros nada. Su ira lo guiaba. No sólo a él, a muchos más. También traspasaban barreras, y muchos no lo lograban. De un extremo se va hacia el otro. Hoy manejan el poder y han olvidado que la eliminación física no es solucionar el problema, sino dejarlo pendiente. Con el poder, reeducar. Para el explotador, qué mayor "castigo" que el trabajo! Para el asesino que el odio popular no hizo justicia en el momento, prisión perpetua ¿Que con la ejecución ejemplarizante se elimina el problema? Ni juristas ni políticos lo pueden comprobar aún, se pregunta él. Sabe que en la tumultuosa China de los 66' al 76', hubo escasísimos muertos, que el trabajar en campos reeducaba hasta al último emperador.

Delincuentes comunes o sociales. Vivir en sociedad o al margen. Violar conductas de una sociedad de economía privada o colectiva. Sabe él que son cosas muy diferentes, de soluciones muy diferentes. O deberían ser. Ojo por ojo

Jorge Iannandrea
de "Entre cuentos e impresiones"


Poema de amor en una madrugada

(Por un noviembre bendecido)


Caminaba.


Era largo el camino

de la vida.


A diestra, a siniestra,

se abrían puertas,

vislumbraba luces más,

antes de alcanzarlas,

de nuevo oscuridad, soledad,

silencio.


Caminaba...


Soñaba con lograr

un poco de agua fresca,

un pequeño, tibio,

perfumado rincón

donde apoyar mi rostro.



Y mis pasos seguían

transitando aquel largo

camino.


Y más y más, mis piernas

se mostraban vencidas,

se estrechaba el camino,

retumbaba el silencio!!


Entonces,

en el más triste,

en el más solitario recodo,

apareciste.


Y encontré luz de hogar,

el pozo de agua fresca,

la mano donde apoyar

mi cansancio de siglos.


Encontré el tibio,

perfumado rincón

donde forjar mi nido.


Entonces,

te encontré.

Rosa
14/08/2002 12:51 AM


Elucubraciones

Es curioso, como a veces un par de circunstancias simples, pueden provocar elucubraciones complejas. Y como elucubrar, significa "imaginar sin mucho fundamento", todo queda en el marco de un ejercicio intelectual/filosófico, como si fuera un juego.

El enfrentamiento mediático postelectoral entre los actuales integrantes del poder político argentino y la más reconocida rival (según las urnas) dejó como saldo, algunos datos jugosos.

Declaraciones juradas de capital cuyas cifras tal vez no puedan resistir un análisis de ingreso/ahorro. El descubrimiento de la instalación progresiva de personajes políticos en la nueva Buenos Aires VIP (Puerto Madero) y un dato, nimio para algunos y groseramente significativo para otros: Según la más cercana "opositora" política en las ultimas elecciones, las carteras que utiliza nuestra recién elegida primera dama, son de exclusiva marca francesa y su precio de lista supera los 5000 dólares.

Bueno, "no es delito usar carteras caras", dijo una ciudadana argentina a quien tampoco le molestaba que algunas funcionarias del gobierno de Menem, ¡fueran a peinarse a París!

-¿ Y vos que opinás?- le dije a mi amigo "el viejo", de 64 años de edad, 33 años de aportes laborales certificados, despedido en el 2002, y hoy "viejo para trabajar" y "joven para jubilarse", obligado chofer de remís nocturno y potencial cartonero.

- Mirá.- me contestó- Yo subí al auto hoy, a las 18 horas y me voy a bajar mañana a las 6. Si ningún borrego delincuente me asesina, después de 12 horas de manejo tal vez pueda llevarme a casa 30 ó 40 pesos. Pero, si la matemática no me falla, con 375 días sin comer, sin enfermarme y sin pagar el alquiler, yo también podría comprarme una cartera. Y tal vez lo haga, después de todo, ¿Para qué trabajé honestamente 33 años en la Argentina, si no para "darme los gustos" ahora que soy viejo?

Elucubraciones; simples elucubraciones, casi un juego...

Pedro Lapido Estran
Escritor y poeta argentino,
director de la revista electrónica Arca Blanca.
www.iespana.es/arcablanca
arcablanca2@yahoo.es


Positivismo

Digo mañana
como darle distancia al tiempo
para no exponer el realismo
que me tiene vacío.
Digo amistad, trabajo, juego.
Digo hola, noche, sombras;
como un juego del día a día
que me transporta a la esencia
de mi propias circunstancias;
un engaño reparable
cuando mis supuestos,
aun apócrifos,
son pedazos de sueños
que escapan del tormento
de la realidad absoluta.
Digo amor, pasión, valor,
vida.
Sí, digo vida sin pensar;
aunque la fuerza quijotesca
se enmarque en la utopía literaria,
dudo de los lapsos
que den lugar a la esperanza,
un horror humano
que me deja aletargado
del hipócrita hoy

Luis Patá


Rogelio

Rogelio es un jujeñito que, a pesar de él, llegó a Buenos Aires hace tiempo. Aprendió a hacer paredes con barro, y acá descubrió el cemento, pero lo más importante, es que se descubrió a sí mismo. Después de 17 años ya perdió la cuenta de los edificios que a pulmón ayudó a levantar y se siente orgulloso cuando recorre la gran ciudad mirando a esos gigantes que tienen parte de su esfuerzo. Todos los días toma el tren del Belgrano a las 6 y cinco en la estación Santa Rosa y, entre cabeceos, completa el sueño del corto descanso.

Rogelio tal vez no los conozca ni los vea en su vida, pero Rogelio depende de ellos. Ni por asomo sabrá nunca qué cara tienen, pero se enterará que existen, porque ellos lo van a dejar sin trabajo en nombre de un 0,7 %. Rogelio no tiene nada que ver con esos ignotos fulanos, porque se la pasa el día colgado de andamios, pero igual lo pueden hacer papilla, como si se cayera del andamio. ¿Sabe por qué? Porque ellos hicieron un "master" en Harvard y van a diario a las bolsas a informarse al dedillo lo que valen en el mundo los fondos de alto riesgo, los rendimientos multilaterales de inversión, y además, saben a cuanto cotiza cada palada de arena en Wall Street. Rogelio no sabe ni cómo se llaman, pero esos anónimos que circulan en un BMW a 200 km., abarrotados con bolsas de dinero, lo pueden atropellar en cualquier momento y ni siquiera va a poder denunciarlos porque, como Superman, son más rápidos que un rayo y, principalmente son inhallables, no tienen rostro público, pese a ser protegidos expertos en el dinero de los otros. Tan expertos que siempre ganan ellos, cuando ganan; y los que pierden son siempre los otros, cuando ellos pierden. No crean riqueza, pero a la noche, no se pierden un solo programa de "Bailando por un sueño". La frase "¡viva el liberalismo!" se les brota hasta por las orejas y, entre wisqui y wisqui, comentan el conflicto del hambre del mundo como si hablaran del último enfrentamiento entre Boca y River. Los avalan premios Nóbel, periodistas financieros, fundaciones y bancos internacionales, consorcios euroasiáticos y políticos de todos los colores. A los que quieren invertir con ellos le prometen que el riesgo es mínimo y nadie va a perder, pero cuando alguien pierde, le echan la culpa a las equivocaciones colectivas de quienes no los han escuchado. Cuando la crisis internacional hace temblar el mundo, dicen que las pérdidas hay que socializarlas -como buenos solidarios que dicen que son- y principalmente para evitar el efecto dominó.

Entre palada y palada, Rogelio empezó a darse cuenta de que mientras había beneficios, iban a parar siempre al bolsillo de los que especulaban. Pero resulta que ahora que hay pérdidas, no. Ellos inventaron que el beneficio es privado y los errores de decisiones son colectivos, les corresponden a todos. Hoy por hoy pretenden nacionalizar deudas, quebrantos y heridas. Esa solidaridad imprescindible para salvar la estabilidad, él la debe pagar con su pellejo, con sus ahorritos y seguramente con su trabajo. Rogelio viene pensando que esas promesas fastuosas de la economía financiera nada tienen que ver con su economía real de levantar paredes ladrillo a ladrillo. Más bien, la economía del espejismo especulador levanta castillos de naipes y los garantiza con humito de colores.

Cada atardecer Rogelio vuelve a su casa colgado del estribo del tren, aunque no sabe por cuanto tiempo más. Añora las paredes levantadas con tierra de su Jujuy natal y recuerda las palabras de su madre despidiéndolo un duro invierno de carencias: "Vaya m´hijo, cuídese y no pierda dignidad, que lo que falta en el mundo es un poco de vergüenza".

Juan Disante


Casimiro y Benjamín

En el pueblo donde digo

no hace falta el apellido

se reconoce al amigo

por nombre sin revestido.

En esta noche pasada

te nombré a dos referidos

de vida muy sosegada

y por ella imbatidos.


Con sólo citar sus nombres

se sabe quien los parió,

si llevan sobrenombres,

si juegan al dominó.

Con una brillante Luna

Casimiro y Benjamín

dos refugios del Latín

corazón y la aceituna.-


Regente del cafetín

trabajador Casimiro

Trabajador Benjamín

el buen Doctor del suspiro.

Su perfección era tal

tras la barra de su bar

que no hay nadie sin igual

en el tramo capilar.


Los dos amigos del poeta

son personas bien sensibles

degustan una brocheta

mientras arreglan fusible.

Por si acaso hubiese

alguna duda dudosa

de que allí no le interese

¡pidan una gaseosa!


Y díganle: fulanito

trabaja por comisión.

Y díganle: menganito

trabajó y no ha cobrado.

Me habló con rayos de Luna

desgastó los adoquines,

sin percibir paga alguna

Él toca dos violines.

José Pómez
http://www.pomez.net
Comentarios favorables:
http://gbooks1.melodysoft.com/app?ID=ECIBERLAN
Comentarios en contra:
http://pomez.es.tl/Libro-de-visitas.htm


Poema

La arena entre los dedos

te resuena en la piel

un tacto que precisas,

una corteza de labios y de piedras,

y, tras los ojos,

precipicios sobre el mar.


En la despensa de las miradas,

que proteges del viento

como un tesoro frágil,

te resguardas del odio,

y la sangre, sin aliento,

enjuaga las palabras

y el dolor que se esparce.


Se escapa inalcanzable

y no puedes detenerla:

la arena se lleva

la mano que tanto has deseado;

no abandones la ternura

que guardabas en ella

hasta que la muerte te crezca

entre los dedos

y el olvido empiece a derruirte,

entonces se sabrá quién has sido.

Carles Duarte I Montserrat


Literaturra agradece los Boletínes Literarios No Todo Es Verso de AGENCIA DE COMUNICACION RODOLFO WALSH

27 enero 2009

el paliacate i el palestino

Por manolo pipas

Esta es la versión en Galego (Lengua del autor)

o paliacate mexica

e o pañuelo argentino

o mocador catalan e o fular frances

o mantili griego e o palestino

das terras entre gaza e o rio jordan


textiles de cores

ou formas diferentes

para as mesmas loitas

os cabelos que protexemos

as caras que as veces tapamos

e as loitas que se desnudan

iztapalapa digna 29-12-09


el paliacate i el pañuelo

as jaranas e o son jarocho nos altos

de chiapas na universidade da terra

el son de la barrikada co grupo raices

e novas decimas que falan do movimento

e para a musica e e novas palabras da resistencia

para os mortos e os desaparecidos

e unha nai do rio da plata lembra tamen aos seus

o paliacate mexica e o pañuelo argentino

o zocalo de oaxaca i la plaza de mayo

manolo pipas 1-09


manolo publica en: www.global.fugaemrede.info

05 enero 2009

La muerte y el terror contra la poesía (bombas sobre Gaza)

Literaturra agradece los Boletines Literarios No Todo es Verso de Agencia Walsh

(AW) Los siglos de tormentos soportados por los palestinos, ya sea por parte del dominador que fuere, tienen una expresión conocida en sus resistencia (o el terrorismo con el que los bautizaron los medios masivos) y una expresión poco conocida (¿casualidad?) en la cultura escrita.
La poesía como resistencia y testimonio de siglos es el resultado de "Poesía Palestina de Combate", libro por el que pasearemos en esta nota.

Buenos Aires, 4 de enero de 2009 Por Lucas Vadura

Atenme
Prohíbanme los libros
los cigarros
obstruyan mi boca con arena
la poesía es sangra
el agua de los ojos
se imprime con las uñas
las órbitas
las cuchillas
La clamaré
en la cárcel
en el baño
en la cantera
bajo el látigo
la violencia de las cadenas

Un millón de pájaros
sobre las ramas de mi corazón
inventan el himno combatiente


La complejidad hace imposible, en breves líneas, resumir siglos, hasta milenios, de interpretable historia.
Lo innegable de esta historia son los millones de muertos palestinos "aportados" por una invadida población que, luego de soportar siglos enteros las agresiones (ocupación Británica, Otomana, Israelí) hoy son, para el mundo entero, "Terroristas".
¿Cómo, sin saber, rotulamos definitivamente?
¿Cómo acusamos a los muertos y defendemos al verdugo?
La poesía que inaugura este texto es "Desafío", de autor anónimo, perteneciente al libro "Un enamorado de Palestina".
Este artículo que aquí desarrollo será el de la difusión de un libro conmovedor, que llegó a mis manos gracias al incansable interés por estos temas de un gran amigo. El libro del que hablo es "Poesía Palestina de Combate", que fue editado (en su momento) por la editorial Nuestra América.
De todas formas, es imposible de conseguir en librerías. Habrá, para quien quiera tenerlo y tomarse el trabajo, que buscarlo en librerías de usados, o también conocidas como "de viejos".
No nos extendamos más, al libro vamos.

No se apoderen de mis ojos
soy el extranjero
en busca de una patria
mi corazón se ha desmigajado
sobre las montañas de la nieve, de la sangre, de la escarcha
caminé con los niños
me abandonaron
en la noche del hambre, de la sangre, de la escarcha
alzaron sobre mi espalda
las tablas de mi ataúd

No me exterminen
soy el extranjero
en busca de una patria…

qué falta cometió mi pueblo
para que viva hoy
sobre una tierra en ruinas
qué falta cometió el pájaro
para que lo echen de un bosque a otro
qué falta cometió mi corazón
para que derramen sobre él
tanto dolor y la catástrofe

El extranjero, de Hayil 'Assaqilah

"Qué falta cometió mi pueblo para que viva hoy sobre una tierra en ruinas", dice el poeta palestino, buscando una respuesta que no ha de llegar. Siguen cayendo sobre Gaza los misiles sionistas. Gobierno de la muerte y el verdadero terror: el Estado nazi-fascista y genocida de Israel, (recomiendo leer la carta de la Red Internacional de Judíos Antisionistas: www.laestrellapalestina.org/declaraciones/carta-de-la-red-internacional-de-judios-antisionistas.html)
Sabido es: para el exterminio, la colonización, la apropiación del territorio se amparan en un tal Dios.

El tiempo absurdo oh amigo mío
el vaivén del sol en el cielo
el paso del transeúnte por el camino
repiten
"vuestros signos… vuestra vida
son una interminable tortura
de los dioses de arena"

(…)

Nuestros signos
una antigua sabiduría
nada más que el silencio y la deshonra
y el grito de una cigarra que repite
"yo soy vuestro Dios… soy la Repugnancia"
y esperamos
las maravillas del futuro
escrutamos el surgimiento de la vida
que resucitará los sentimientos enterrados
y hará resonar la puerta de nuestra alba

Repugnancia, de Habib Zayadan Chwikri


Poesía Palestina de Combate, es, en muchas de sus hojas, un catálogo de los tormentos que todo un pueblo sufre desde siglos.
Nuestra historia reciente nos hace saber que, los dominadores, los poderosos, los dueños de las armas, del terror, del odio, persiguen, secuestran, torturan, asesinan; hacen llover misiles y bombas, pero no se limitan solo a esos métodos.


Nos exiliaron a la fuerza
nuestra aldea quedó en ruinas
vinieron
cavaron una tumba al pasado
arrancaron los olivos
raíz por raíz
los lanzaron a los taludes
de diez en diez
para que mueran
y resuenen al sol
y sean la tristeza del transeúnte

Fragmento de Poemas, de Hanna Ibrahim


Los poemas que se reúnen en Poesía Palestina de Combate están atravesados por una marcada identidad. Cada una de las poesías tienen raigambre en los paisajes, en la tierra, en la cotidianidad de siglos, en la cultura Palestina.


Inscríbeme
Soy árabe

El número de mi cédula es cincuenta mil
Tengo ocho hijos
Y el noveno… vendrá tras el verano
¿Te enojarás acaso?

Inscríbeme
Soy árabe

Trabajo con mis compañeros de lucha
En una cantera
Tengo ocho hijos
Arranco de las piedras
El pan, las ropas, los cuadernos
Y no vengo a mendigar a tu puerta
Y no me pliego
Ante las losas de tu umbral
¿te enojarás acaso?

Inscríbeme
Soy árabe

Mi nombre es muy común
Y soy paciente
En un país que hierve la cólera

Mis raíces…
Fijadas antes del nacimiento de los tiempos
Antes de la eclosión de los siglos
Antes de los cipreses y los olivos
Antes del crecimiento vegetal
Mi padre…de la familia del arado
Y no de los señores del Nujub* (*célebre tribu de Arabia)
Y mi abuelo era campesino
Sin árbol genealógico

Mi casa
Una cabaña de guardián
De cañas y ramajes
¿satisfecho de mi condición?
Mi nombre es muy común

Inscríbeme
Soy árabe

Cabellos…negros
Ojos…castaños
Signos particulares
Un kuffiah* (*pañuelo palestino) y una banda sobre la cabeza
Las palmas rugosas como rocas
Arañan las manos que estrechan
Y amo por encima de todo
El aceite de olivo y el tomillo

Mi dirección
Soy de un pueblo perdido…olvidado...
De calles sin nombres
Y todos sus hombres…en el campo y en la cantera
Aman el comunismo,
¿te enojarás acaso?

Inscríbeme
Soy árabe

Tu me has despojado de los viñedos de mis antepasados
Y de la tierra que cultivaba
con mis hijos
Y no nos has dejado
Ni a nuestros descendientes
Más que estos guijarros
Que nuestro gobierno tomará también

Como se dice
¡vamos!

Escribe
En lo más alto de la primera página
Que yo no odio a los hombres
Que yo no agredo a nadie
Pero…que si me hambrean
Como la carne del que me despoja
Y ten cuidado…cuídate
De mi hambre
Y mi cólera
Cédula de identidad, Mahmud Darwich

Identidad. El pueblo palestino tiene una identidad, una cultura de milenios, en sus tierras, entre sus olivos.
¿Cómo puede ser que Israel se olvide de la Identidad?
¿Cómo puede ser que se olviden del sufrimiento que han pasado hace más demedio siglo, proporcionando la misma tortura y el mismo terror aniquilador?


Un hombre ahorcado
juguete para niños
se vende en el mercado

No… no se venden ya
que tu niño comprenda
que ya se han agotado

Oh espíritus de los muertos
en los campos de concentración nazis
el ahorcado no es un judío de Berlín
el ahorcado es un árabe
como yo
de mi pueblo
que tus hermanos cuelgan
perdón
no tus hermanos
los aspirantes a nazis
en sion
oh espíritu de los muertos
en los campos de concentración nazis
si supieran
si supieran

El Ahorcado, Anónimo.

Esta poesía es la resultante de la comercialización de un muñequito: "se podía ver, en muchas ferias de Israel, juguetes que representaban… un árabe colgado"

¿Terrorismo?
Terrorismo!
Palestina, pueblo digno, pueblo pacífico pero no indigno, tiene un rasgo cultural del que pocos pueblos del mundo pueden reclamarse suyos orgullosos: dignidad.


Golpea
tu puño es de hierro
golpea
el poder te pertenece
y nosotros señor
quienes somos, o mas bien qué somos
sino un puñado de esclavos

golpea
tu látigo es intrépido
nos enseño la testarudez
y el desprecio a las amenazas
nuestro destino se ha transformado en
resistencia…

partiré
en busca de mis hermanos
por todos los rincones del exilio
ellos no conocen la aurora
pero, por su llegada
se unen… y combaten

que nuestros amos se indignen
que se regocijen
mañana
los sorprenderemos
en la horca

El látigo y los esclavos, Fawzi 'Abdallah

AGENCIA DE COMUNICACIÓN RODOLFO WALSH

16 noviembre 2008

Así, como la vida-No Todo Es Verso-boletín literaripo de Agencia Walsh

Literaturra Agradece este boletín a: AGENCIA WALSH
Amor, dolor, humor, son parte de nuestra vida. A veces se alternan, a veces se mezclan.

El No Todo Es Verso de hoy es así: habla malos y buenos recuerdos, sueños, deseos. Todos de compañeros y compañeras que quieren compartirlos. Será por eso que nos identificamos tanto y los recibimos, leemos, lanzamos al espacio virtual con tanto placer, y parece que nos acercáramos cada domingo a través de las líneas.

Una vez más, un perfecto atardecer de domingo: con buena literatura.


"Un hombre se vuelve viejo cuando sus lamentos ocupan el lugar de sus sueños"
Oscar Cellini




mi antiguo amor tiene cuarenta y seis años.

de aquella inocencia ya no queda más nada.

de aquellos sueños que transitamos muy juntos.

de aquellos cuerpos y aquellas caricias.

mi antiguo amor tiene un hijo de dieciocho.

quizás vaya a la misma facultad a la que fue su madre.

tal vez me lo cruce por la calle algún dìa.

tal vez grite revolución y lo reprendan en casa.

Claudio D`Apice


La enredadera

Las rejas desaparecen

Es indudable que ese jazmín crece

para recordarnos

que la belleza es

aún posible

dentro de pocos días

sus flores perfumarán

la intimidad de esta habitación

donde consumo mis horas


en busca de un tesoro que no encuentro

y que no sé si existe

José María Pallaoro


Hasta las ratas hacen la venia!

Humor como resistencia

Transcurría el año de 1979, se comentaba que a la cárcel vidriera llegaría en visita oficial la CIDH (la Comisión Internacional de DDHH de la OEA), era un secreto a voces que en respuesta a la campaña internacional de denuncias que los Organismos argentinos y numerosos exiliados estaban llevando adelante exigiendo garantías de vida y de condiciones dignas para los rehenes políticos que seguíamos estando entre las garras de los represores, la Dictadura ofreció que visitaran algunos lugares de reclusión…obviamente los que se podían mostrar, entre ellos y en primer lugar el Penal de Devoto. En ese momento se concentraban allí (NOS concentraban) la mayoría de mujeres detenidas "legalmente", es decir, reconocidas como presas políticas por los milicos, hasta hacía muy poquito, y en el momento de mayor concentración habíamos llegado a ser 1.200 hacinadas en los cuatro pisos (pabellones celulares) de la Planta 5, ocupábamos de a cuatro las 23 celdas de cada pabellón. No hacía mucho, habíamos sufrido la última calesita masiva (cambios de pabellones, tipo coctelera, para desestabilizarnos y desorganizarnos).

Por una cuestión de organización interna (defendida a capa y espada por nosotros ante las autoridades del penal), habíamos ganado el derecho de realizar la limpieza del pasillo central y el reparto de comida (la "fajina, como le llamábamos) para todas, ésta consistía en que cada veintitrés días (23 celdas) a cada celda le tocaba realizar esta tarea…cosa muy necesaria en largos períodos de "engome" (castigos colectivos, de encierro sin salir de la celda) donde la fajina se convertía en la comunicación entre las dos "alas" de los pabellones, cada ala separada por el pasillo central donde hacíamos el recreo interno cuando NO estábamos sancionadas.

Bien, ese día nos tocaba a nosotras, la celda 43 del primer celular, con la "suerte" que nos caracterizaba nos había tocado la PEOR GUARDIA que había por esos tiempos, encabezada por "la" Pombo, una "bicha" (como les decíamos en nuestra jerga) de lo peor…para nosotras, para ellos un cuadro incorruptible! Sancionaba por cualquier pavada, verdugueaba todo el tiempo y, cuando estaba de BUEN HUMOR no nos dirigía la palabra, había que "ablandarla" para poder pasarle alguna info a las cumpas de enfrente…nada!, es más, varias veces en esa vuelta nos había ladrado –no insista , señora, no le voy a contestar!!!. Una de mis compañeras era la "Pasto", una platense con una trayectoria de casi diez años de militancia, un cuadro, pero muy, muuuy despistada, ella se había propuesto ABLANDARLA , entonces le hablaba sin parar, un cotorrerío infame; nosotras (que repartíamos la comida) estábamos aturdidas y asustadas…ésta se iba a comer un "chancho" (calabozo de castigo)! Cuando le prestamos atención le estaba diciendo –vio, celadora, las terribles ratas que salen del sótano??? Tiene razón el señor Galíndez (Jefe de seguridad del penal) cuando dice que AQUÍ HASTA LAS RATAS HACEN LA VENIA!...se hizo un silencio mortal, hasta las cumpas que estaban en la celda que estábamos sirviendo quedaron paralizadas, todas sabíamos (y las bichas con más razón) que Horacio Martín Galíndez nos arengaba para verduguearnos (y a ellas también!) diciéndoles "ratas con uniforme"; cómo habrá sido la cara de terror que teníamos todas y la terrible cara de monga que ponía la "Pasto"(que no se había dado cuenta lo que había dicho) QUE LA BICHA SE TENTÓ Y SE LARGÓ UNA CARCAJADA MONUMENTAL. Así seguimos, con nuestra fajina, distendidas y aliviadas de habernos salvado de tremendo castigo.

Ana María Cámara desde Santa Fe


Campesino

Gime el campesino arrodillado.

Parece un feto tirado en el campo

ruega que crezca su siembra

que vuelvan a brillar los trigales.


El sol quema mientras su cuerpo espera,

se quedó sin sombra

talaron sus bosques

igual que a sus sueños.



Gime el campesino

vuelve a su rancho con paso cansino

el polvo cubre su mirada perdida

no sabe si es sudor o lágrimas

que retrasan el regreso

a su morada vacía.

Anama


Vivo la muerte de mis hermanos

No me subieron a un avión

ni me abrieron con un corvo el vientre

tampoco me arrojaron al mar

pero me subieron hasta casi donde no se resiste

ni la fiebre ni el horror

y abrieron mi corazón para que lo poblara

la angustia la desesperación

luego me arrojaron a la ciudad como al mar

a sucuchos de mala muerte y peor vida

y el pan de cada día me lo negaron

con pretextos ensangrentados.

No me he enterraron en una fosa común

pero sí me enterraron en mí mismo

como en una celda de cemento fría y húmeda.

he estado en mí sin juicio alguno

pero de vez en cuando me torturan con los aniversarios

a los que le suman la tortura psicológica

como internarme en la risa de las pantallas de televisión

en ese territorio donde no hay caminos ni salidas

y el frío mortuorio entra en mi sangre y repto sobre la sangre.

En verdad no soy un detenido desaparecido

pero soy un detenido alguien que se para

antes de decir la verdad a los asesinos que andan sueltos

y soy un desaparecido busco preguntando dónde está

el muchacho idealista que luchaba contra la dictadura

dónde está el joven enamorado de la libertad y la justicia.

No me subieron a un avión ni me rajaron el vientre

ni me lanzaron al mar

pero lo que hicieron conmigo se parece tanto a eso

que a veces grito buscándome

y me desespero porque pasan los años y no me encuentro.

Osvaldo Ulloa


Cucharitas

me voy a cortar la lengua

para no hablar

con una cucharita de miel

y después

olvidarme tu nombre

las letras de tu nombre

con una cucharita limón


y entonces

decir bu-bu ba-ba do-do

y subir a un globo de gas

volar por África también

y buscar algo desesperadamente

y encontrar todo

y no saber que quiero

saber que no

y ver desde el cielo

mi lengua

acostadita a la orilla del río


y en mi media lengua

preguntar por ese río

y enterarme

así por accidente

y por extranjera

que lleva tu nombre


con una cucharita de miel

querer llamarte

con otra de limón

ir a buscarte

bu-bu ba-ba do-do

te ando extrañando

Fedra Spinelli

Literaturra Agradece a: AGENCIA WALSH este boletin

26 octubre 2008

Hoy estamos reflexivos Boletin Literario No todo es verso

Literaturra da las gracias a AGENCIA DE COMUNICACION RODOLFO WALSH por los voletines literarios NO todo es verso.

Hoy estamos reflexivos

Necesidad de pensar y compartir los pensamientos, de reflexionar y de compartir esas reflexiones. Y hacerlo a través de la poesía.
Con esa alegría y esa modorrita que nos ha traído el sol a los bonaerenses y a los porteños después de la lluvia, los invitamos a disfrutar de estos textos que amablemente nos han enviado.
Eso sí, al final un poquito de humor, para imitar al día.

Todo me resulta inexplicable, y más que todo, yo mismo"
Soren Kierkegaard

Todo pasa

Todo pasa por nuestra mente

Todo pasa por nuestras manos

Todos queremos llegar más allá

Todos luchamos por el bienestar


El tiempo pasa a la misma velocidad

que siempre

El tiempo pasa, nosotros creemos

Que es lento

Pero el tiempo llega y tenemos

Que estar preparados para

Vivir a la velocidad de siempre


Pasa y no nos damos cuenta

Que todo ha pasado por nuestras manos

Todos llegamos a donde queremos llegar

Y todos luchamos por el bienestar

Pedro, el cazador de sirenas.
Rawson, Chubut
Diciembre 2007



( Corrupción, aduanas, contrabando,

modelos de hambre, robos, violaciones,

trampas de drogas, pobres jubilados,

desocupación, frivolidad y depresiones.)


"Ma"


Si no hubiera ni un juguete armamentista,

uniformes escudos o banderas,

si no existieran tampoco las fronteras,

armas ni soldados en las guerras.


Cuán felices las madres en la tierra,

por no engendrar inútiles guerreros,

ni omnipotentes gobernantes ciegos,

sectarios, delincuentes o racistas.


Si no tuviéramos aquí, a nuestra vista,

desaparecidos, justicia sin encuadre,

acunaríamos alegres sin denuestos,

el utópico "Día de la Madre"


Pedro M.Ribeiro


Quizá sea por eso ¿quién sabe?

"de cualquier modo que te toque esta bien
de cualquier modo que te toque esta mal"
TURF

Nunca creí en los argumentos de lo prohibido, ha de
ser esa la razón por la que compartí hasta lo que me
hizo daño.
Mi ángel guardián intenta protegerme aunque yo haga
de su trabajo una tarea difícil.
Guadalupe está ofendida porque una tarde me cansé de
pedirle permiso y decidí callarme para siempre. Pero
eso era antes, ahora no te das una idea cuánto duele
el que no pueda decirte lo que me pasa.

Quizá sea por eso, ¿quién sabe?, que me sentí en la
obligación de alejarme todo lo suficiente que se aleja
alguien que no tiene pertenencia en ningún sitio.
Quizá sea por eso, ¿quién sabe?, que me convertí en
el prófugo número uno de tu mirada.
Quizá sea por eso, ¿quién sabe?, que de tus ganas
sigo siendo el hombre más buscado.

Así y nada, el recuerdo de tus manos adivinando mi
panza, sacudió mis sueños a la madrugada y extrañé. Te
extrañé tanto que la soledad hizo estragos en las
sábanas.
Luego volví a dormirme, y cuando el sol sorteó las
trampas de las ramas, el mosquitero, y las cortinas de
la ventana, abrí los ojos y te nombré. O mejor, tu
nombre irrumpió en mi alma, y atrás la belleza de tu
sonrisa, tu cuerpo incandescente, todos los poemas, el
deseo, y aquellos gemidos que se repiten en el eco de
mi océano salvaje.

Nunca creí en los fundamentalistas que pretenden
condicionar al amor, ha de ser esa la razón por la que
no le puse reparo a mis manos cuando se vieron
avasalladas por las ansias de tocarte. Y jamás le di
importancia al después; aun cuando el después me
empujara a tener que vivir olvidando.
Verónica esta ofuscadísima porque una noche me
acordé que el mundo empezó ni bien o mal atravesé la
puerta de casa, y empecé a caminar por el muelle y
tomé un barco de papel que me llevó hasta un puerto de
palos.

Quizá sea por eso, ¿quién sabe?, que decidí
trasladar todo lo que yo significo para vos, adonde el
río es calle, y replantearme tu significado en un
sitio solitario donde nadie me hable.
Quizá sea por eso, ¿quién sabe?, que disfracé tu
recuerdo y me fui a pasear contigo a la distancia.
Quizá sea por eso, ¿quién sabe?, que cuando estuve
tan lejos que ni siquiera tenía señal en el celular,
jugué a que atendía el teléfono y tu voz me confesaba
que a lo único que temías era a que yo te soltara la
mano.

Desde que me despertaste con un beso y la sorpresa
del desayuno en la cama, no paro de escribir todas las
cosas que me hubiese gustado pasar a tu lado.
En las paredes de esta casa prestada en la que me
toca reencontrarme, armarme un poquito, y tomar fuerzas
para no salir corriendo a buscarte, dibujé tu nombre,
(que también es el nombre de mi hermana).
Con la tinta invisible de tus lágrimas puse, debajo
del retrato mas sonriente que pinté: "no llores nena,
te quiero tanto que jamás permitiría que sufras de
nuevo. Entendelo, es sólo por un tiempo, pero tengo
que alejarme".
Quizá sea por eso que siento, ¿quién sabe?

Sebastián Giannetti


Poema I

Nada existe menos verdadero que una verdad.

Toda certeza nos confunde hasta el punto de no desconfiar de ella.

Nadie recuerda cómo seguirá el mundo,

nadie sospecha la realidad.

Somos todos parte del mismo misterio.

Olvidé mis ganas de vivir cuando te fuiste

y al fin comprendí,

que sólo

lo Frágil

es eterno.


Auca Lihué Sepúlveda del Toro
Barrio Luján – El Bolsón
19 años


Humor como resistencia

"Desde chico vengo escuchando historias y anécdotas, le dije a mis padres para mandar algo de eso. Se animaron, me iban dictando y fuimos redactando de acuerdo a lo que se acordaban. Te mando algunas de esas anécdotas. Saludos y cariños de mis padres, Teresa y Fernando."

"En la ciudad de Resistencia se hizo una manifestación multitudinaria en el año 1972, en época del gobierno militar de turno. Estábamos transitando por una de las calles cuando de golpe irrumpe la patota policial con todos los patrulleros y batucada completa.
Formaron un cordón para interrumpir el avance de la columna, cuando uno de los compañeros que iba al frente grita a voz en cuello arengando a que nos enfrentemos con el cordón policial: "¡Por la Patria compañeros!"

Raúl Figueredo, un compañero hoy desaparecido, responde: "¡Por la Paraguay es mas corto!", refiriéndose a la Avenida Paraguay que en ese momento estábamos transponiendo."

Mauro. Desde Formosa.

Literaturra da las gracias a AGENCIA DE COMUNICACION RODOLFO WALSH por los voletines literarios NO todo es verso.

13 octubre 2008

Cinco siglos igual

Pagina nueva 1
Este No Todo Es Verso es bastante especial, porque esta semana ha habido dos días dignos de ser tenidos en cuenta: el 8 de octubre se cumplieron 41 años del asesinato del Che, y hoy es el aniversario Nº 516 de la llegada a nuestras tierras americanas de los invasores europeos.

Además, los compañeros paraguayos presos llevan casi dos meses de huelga de hambre, con lo que sus vidas ya corren serio peligro.

Varios compañeros se han referido a los hechos en concreto y otros han aportado material adecuado a la situación.

Mucho para un solo No Todo Es verso, pero aquí está.


El olvido de los pueblos es un fusil taimado, de celoso gatillo que se dispara solo; y hay que estar muy atento para evitar suicidios.
"Eduardo Pérsico (de "Gardel supo retirarse a tiempo")

Amigos, este es un poema que escribí para nuestros compañeros, me gustaría compartirlo con todos. Un abrazo grande,
Miguel


Manera de vivir

'A los seis compañeros campesinos paraguayos, que en el día de hoy, lunes 6 de octubre del 2008, se encuentran en una cárcel argentina haciendo una huelga de hambre desde hace 51 dias'


'Desgraciadamente el dolor, crece en el mundo a cada rato,
crece a treinta minutos por segundo, paso a paso...'
Cesar Vallejo


No hay otra manera de vivir me dije, le dije,
estoy partiendo con ellos, aunque sean
sólo ellos,
quienes parten verdaderamente.
Salgo a la calle con lo suficiente, abrigo, encendedor, el cuaderno de apuntes,
voy a encarar el resto de soledad, esos problemas de cualquier juglar
que se sirve de los poemas para subsistir el día.
Voy a tomar el tren, a complicarme con los desatinos de la familia,
a encontrar una película que concluya en sonrisa de niño.
Voy de un tiempo a esta parte preguntándolos,
me acostumbro a sus apellidos, como si los conociera de siempre.
Sigo siendo quien soy, con la flacura del amigo que ha perdido
su posibilidad, la posibilidad de compartir con ellos el espacio de la calle y de la tierra,
el surco y el litoral, el mercado popular de la frontera.
Estuve, estuve, les diría en poema de Tuñon,
estuve en esa peregrinación nocturna, casi loco, casi borracho, solo,
en los andenes de la selva, fui perplejo de su polvareda roja,
libre de tristeza, tras el orgullo de los anchicos,
el pombero y el gurí patudo, el humor de los tareferos y la madre ciega.

Estuve cerca de esa patria, casi ausente, quise decírtelo,
quise contarle a ellos.

Y entonces hoy el hambre me interrogó de cerca.
que pobre luz este país, que poca gente se preguntará porqué,
quien seré yo para responder lo justo.
La respuesta la tienen ellos, escribí en la calle,
no hay respuesta sin hambre, compañero.
No hay respuesta sin voluntades me dije.
Cada día,
Espero ese llamado, esa victoria lenta,
soy quien he sido, y por delante me sostienen ellos.
con la rabia de quien ha dejado de comer para siempre,
para que otros coman. Allí están,
con la templanza de quien entrega su existir
para que existan otros.
Con el orgullo de no ser, para matar de vergüenza a quienes matan.

Miguel Martínez




Si se acortarán las distancias

te pediría una caricia, una mirada,

un abrazo breve de la eternidad,

que apagaría el fuego de este infierno

para hacerlo calor y no horror.

O quizás se escaparían de mi boca

palabras dulces sin muerte.

Y la frescura flotaría en el éter

como parte cotidiano de esta nada

que nos lleva a transitar torpemente

por los senderos del recuerdo.

Machucando olvido en un bolsillo.

Si se acortaran las distancias

pero no las de internet.

Sí las de carne huesos y sentimientos

las que se traslucen de los ojos

como si fueran espejos de agua

que se van aguantando la velada

puros y ciertos, sin miramientos

pero con la incertidumbre a cuestas

que no espera, desespera.

Alexis Medina


Yo no quiero

No quiero pulirme
para saber
mentirte
no quiero
decorarme
no quiero leer libros que
me digan como le tengo que hacer
para mentir
no quiero esos saberes
yo soy así mete pata
me aplaudo y me reprendo y aprendo.
me acuesto y duermo
sueño y amo mi inconciente
no quiero ficciones de mí
y después otra vez no saber quién soy
no quiero pulirme, no !
no quiero aprender a expresarme mejor
ya mucho problema me trajo ese camino de aprender
hubiera sido mejor
estar lejos de ese mundo, ser sencilla
no lo sé... es suficiente ya
no quiero leer neurolinguística
no quiero aprender a engañar
si no puedo hablar bien en público me la aguanto
no quiero dejar de ser yo
yo soy esto que escribe desesperadamente
y que te cuesta aceptar
no estudiaré no sea que deje de ser yo
y luego al saber sin querer
me enoje con los ignorantes por no saber
con la gente sencilla que como yo algún día no supo hablar
y ponga imposiciones malévolas en sus decires
tengo miedo ,
no quiero todos tus libros leer, tan solo de sueños y poesía
quiero saber recostarme por las noches y ver que hay en mi interior
mi inconciente no quiere comer tus conocimientos, le llamo así
tenemos distintos símbolos distintas ignorancias
no quiero
que me interpreten
tu piensas... piensa mal y acertarás y
yo pienso exactamente al revés
al menos de la gente sencilla
de los que no son políticos y nada se quieren llevar.
piensa mal y acertarás ?... de quien te quiere de verdad ????
no no no , yo tus libros ya no quiero leer.
sólo poesía algo de historia y nada más
no me pidas mejores modales
hago lo que puedo , no tengo protocolo
no quiero pulirme
para mentirte
no quiero decorarme de saber
no quiero leer libros que me digan cómo le tengo que hacer
que me digan qué soy y quéno
no , no
yo no quiero .
no quiero.

Daniela Gorbolino


Ser en el otro
(Siendo en el otro)

Por un instante, por un momento, sobre tus huesos

Sobre tu hambre, sobre tu angustia, sobre tu llanto.

Sobre tu mundo sin horizontes

Sobre tu mesa sin alimento.

Sobre tu cuerpo con mil cadenas.



Por un momento

Para ser hambre y ser angustia

y ser el llanto que te recorre

todos los huesos

los tantos huesos

que son las rutas de la miseria

Esa miseria que te carcome

y que devora todos tus sueños


Por un instante, por un momento

Ser en tus ojos tus propios ojos

Ser en tus pasos tus propios pasos

Ser en tu angustia tu propia angustia

Ser ese llanto que está atrapado

entre las cuerdas de tu garganta


Y ser tus manos

Entre tus manos tus propias manos

Las que golpean en cada puerta

Las que se aprietan en impotencia

Como si fueran duros martillos.

Vanos martillos en las conciencias.


Ser caminante de tus caminos

Con tus zapatos, tus zapatillas

tus pies descalzos.

Por un momento,

eso quisiera.


Y si resisto

siendo tus huesos

siendo tu hambre, siendo tu angustia, siendo tu llanto.

Si carcomidos todos mis sueños

y condenada toda utopí­a

Si desteñidas todas mis ansias de un mundo justo

Aún insisto ...


Sobre tus huesos

sobre tu angustia,

sobre tu llanto


Habré aprendido.

Siendo en el otro

Soy en el otro.

(en el que muere por hambre)

Profesora Marí­a Cristina Saborido

Ex detenida desaparecida

Pozo de Banfield/Quilmes

Julio/ 77


En estos ochenta años

Nos deja con un pasado

reciente y prematuro,

con sueños que se perdieron

con vidas que nos dejaron.

Nos queda la realidad

mirarnos frente al espejo

para decirnos verdades

aunque nos duela el silencio.

¡ Cuanto por caminar !

¡ Como llevar los recuerdos

con cicatrices profundas

llenas de muertos y sueños !


El pasado que te increpa

Con un ruidoso silencio

y ese rumbo que escogimos

Nos pide que continuemos


Quién puede dejar de ser

Lo que siempre ha cultivado

Con sus luces

Con sus sombras

Con su pensar

Con sus manos

Con los sueños incompletos

Recogiendo los pedazos

Que cada cual reconstruye

Con jirones rescatados


La meta está allá lejos

Pero hacia allí caminamos

Tal vez más lentamente

Quizás un poco más sabios

Respondiendo algunas cosas

Preguntando y preguntando


Dicen por ahí algunos

Que siempre estamos peleando

No saben que ese reproche

Se vuelve elogio en tus manos

Sin olvido y con memoria

Recordando tantos hermanos

Que viven junto a nosotros

En cada lucha que damos.


Es difícil compañeros

Llegar pues nunca llegamos

Cada peldaño un impulso

Cada respiro un descanso

Sin perder nunca la vista

De ese sueño imaginado.

Hermoso sueño de todos

Construido con retazos

De tantas vidas vigentes

Caminando a tu lado


Viven ellos en nosotros

En nuestra risa

En el canto.


Cada paso recorrido

Lo hacen a tu costado

Ellos contigo rien

Y lloran si estás llorando

Sueñan el mismo sueño

De todos nuestros hermanos.


Compañero Che Guevara

Tu ejemplo sigue brillando

Pues no hay sombra

Comandante

Que impida seguir tus pasos.

Eduardo Abeleira


Entre cerros

Ayer me levanté tempranito, un rato después de que salga el sol. La mañana estaba linda, y como no tenía tareas, le dije a mamá si podía salir a jugar con las chicas. Ella me dijo que sí, pero que estuviera temprano para almorzar, porque volvía papá de trabajar en el campo y querían que comiéramos todos juntos. También me dijo que si lo veía a mi hermano por ahí le avisara lo mismo.
Así que salí y corrí tres cuadras hasta la casa de las mellizas. Ellas ya estaban en la puerta esperándome. Nos abrazamos y charlamos un rato, de los papás, de los juegos, y de los chicos, claro, que si estaba de novia con el de la vuelta, que si ellas se iban el fin de semana al campo con los hijos del carpintero, que si esto, que lo otro, y todo eso.
Estábamos a la sombra de su casa, pero después de un rato el calor empezó a molestar, y ya estábamos transpirando, así que dijimos de ir al río y pegarnos un chapuzón hasta la hora de comer. El río no quedaba muy lejos, menos de treinta cuadras, pero igual tardamos un rato porque el sol nos pegaba en la cabeza y teníamos miedo de marearnos. Así que caminamos lentito, y seguíamos charlando mucho, porque yo hacía unos días que no las veía a las mellizas y me tenían que contar un montón de cosas, y yo también les tenía que contar a ellas una novedad, porque en esos días que no nos habíamos visto yo salí muchas veces con Juan, que no es que estuviéramos de novios, pero nos gustaba salir y la pasábamos bien, pero la última de esas veces, y esto es lo que no le había contado a nadie, estábamos sentados en un banquito de piedra y yo le estaba diciendo que no me gustaba usar las trenzas largas porque los chicos me tiraban del pelo y me molestaban todo el tiempo, y cuando lo miré me di cuenta que me estaba mirando fijo, pero en realidad no me estaba mirando a mí porque me estaba mirando la boca, fijo, y yo no entendí muy bien y pensaba que por ahí se estaba sintiendo mal porque como que no se podía quedar muy derecho y se inclinaba para adelante y estaba muy pálido, y le iba a preguntar si se sentía mal pero de repente se tiró para adelante y me besó fuerte. Y yo quise enojarme o algo y pensé que lo iba a empujar y salir corriendo pero tampoco sé muy bien qué pasó porque al final lo terminé besando más fuerte todavía, y así estuvimos un rato bastante largo, hasta que cuando terminamos Juan estaba medio colorado y yo muy apurada, que me fui diciéndole que otro día lo pasaba a buscar, y llegué a mi casa riéndome de puro contenta. Y esto es lo que les estaba por contar a las mellizas, nada más que primero estaba juntando valor, y justo cuando abrí la boca para empezar apareció mi hermano por la esquina, con su barrita de amigos.
En cuanto nos vio se vino corriendo, muy riéndose y haciéndose el canchero, con los amigos atrás. Yo sabía que a él le gustaba una de las mellizas, aunque no muy bien cuál, porque él no me contaba y como las mellizas andan siempre juntas, yo no sabía a cuál era que andaba siguiendo todo el tiempo. Así que vinieron y nos estuvieron haciendo chistes, y corriendo alrededor nuestro, y menos mal que yo no llevaba las trenzas porque los bobos de los amigos ya me las estaban buscando para molestarme. Ahí me acordé de lo que me había dicho mamá, y le avisé a mi hermano que se fuera temprano para casa así almorzábamos todos juntos. Entonces mi hermano los apuró a los otros y nos dejaron en paz, porque se querían ir a buscar no sé qué bicho que habían visto cerca de la casa de uno. Así que nos quedamos caminando solas, pero a esa altura yo ya me había olvidado que les iba a contar lo de Juan, así que me quedé callada. Y en un momento se acabaron las casas y empezó el parque, lleno de pastos y árboles y arbustos, que seguía un rato más antes de llegar al río. A veces nos quedábamos ahí, abajo de algún árbol charlando y buscando pajaritos, pero como hacía mucho calor esta vez fuimos derecho para el río, porque ya estábamos todas transpiradas y nos queríamos bañar.
Llegamos corriendo y nos tiramos las tres al agua al mismo tiempo, agarrándonos de las rodillas para hacernos bola y salpicar más. El agua estaba buenísima, y el calor y la transpiración se nos fueron en seguida. Pero igual nos quedamos un buen rato, jugando, salpicándonos, o viendo quién aguantaba más la respiración abajo del agua. Cuando nos dimos cuenta que ya teníamos todos los dedos de las manos y los pies como pasas de uva, y nos empezaba a entrar un fresco, salimos. Volvimos hasta el parque, y ahí sí nos quedamos un rato, pero no abajo de un árbol, porque queríamos tomar sol para secarnos. Mientras seguimos charlando, y las mellizas empezaron a hablar de nuevo de los hijos del carpintero, cómo las pasaban a buscar para ir pasear y siempre les traían algún regalo, y entonces me acordé que yo les iba a contar lo de Juan, así que mientras ellas me seguían hablando yo empecé de nuevo a juntar valor, porque aunque estaba muy contenta al mismo tiempo tenía mucha vergüenza de decir lo que había pasado, no sé por qué, pero igual se los quería contar porque las cosas lindas se vuelven más lindas cuando se las contás a tus amigas. Al final me terminaron contando que tenían pensado darles ellas una sorpresa, cuando fueran a pasar esos días al campo, pero no me quisieron decir cuál iba a ser la sorpresa, que me iban a contar después, a la vuelta. Nos quedamos calladas, y cuando abrí la boca para contar lo de Juan, se sintió lejos, pero muy fuerte, una explosión. Las tres nos miramos, asustadas, y nos dimos cuenta que no lo habíamos imaginado, y en seguida sonó una explosión más, igual de fuerte, y otra, pero esta mucho más cerca, y entonces ya nos habíamos parado y estábamos asustadísimas. Las tres sabíamos lo mismo, pero a mí me daba miedo pensarlo. Hacía muchos meses que había aparecido el ejército invasor, y aunque las peleas fueron pocas y nuestro ejército resistía, fueron muy duras y terribles. Pasaba un tiempo entre pelea y pelea, y hacía mucho que no volvían y estábamos más tranquilos, pero ahora era la primera vez que llegaban los ruidos tan cerca, casi como si hubieran llegado a las casas.
Pegamos un salto cuando escuchamos un alboroto atrás nuestro, del bosquecito que había del otro lado del río, y ahí nomás salimos corriendo para las casas. Corrimos hasta llegar a los árboles donde empezaba el parque, y vimos que venían soldados, de ellos, espantosos, con esos uniformes de metal y esas armas raras y terribles que tantos desastres habían hecho. Nos separamos. Yo corrí hasta un arbusto grande y me metí adentro. Desde ahí miraba. Los soldados buscaban, con cara de perro; habían escuchado algo. Caminaron, uno pasó muy cerca de donde yo estaba, y tuve miedo de llorar o hacer algún ruido y que me viera. Pero no me vio. Siguieron caminando para el río, y yo estaba a punto de salir corriendo para el otro lado, pero de repente escuché un grito fuertísimo y cuando volví a mirar... ¡vi que los soldados habían encontrado a las gemelas! Se habían escondido juntas en un arbusto muy chico, y cuando pasaron las descubrieron en seguida. Los soldados se empezaron a reír a carcajadas y a hablar a los gritos en su idioma raro, mientras una de las gemelas gritaba y trataba de morderlos. No entendí nada, pero no estaban diciendo cosas lindas. Tuve mucho miedo por mis amigas, y ya estaba llorando cuando se escuchó ese ruido horrible, y la que gritaba y mordía se cayó como una piedra sobre el pasto. Cuando a la otra le pegaron en la cabeza y le empezaron a arrancar la ropa, me fui corriendo.
Lloraba por mis amigas, y porque tenía miedo, y porque no sabía para dónde ir. Cuando llegué a las primeras casas, ya se escuchaban los gritos por todos lados, y veía unas nubes de humo enormes subiendo más adelante. Corrí más fuerte, y tenía ganas de gritar y mucha bronca. Por atrás de una casa salieron unos soldados de ellos y me vieron. Gritaron algo, uno me corrió y llegó a agarrarme del pelo. Me tiró muy fuerte, me dolió muchísimo. Caí al suelo y el soldado se tiró encima mío, y entonces le mordí la nariz hasta hacerlo sangrar y le pegué una patada ahí donde más le duele. Me arrastré hasta salir de abajo suyo y me fui para adentro de la casa. Los otros soldados me seguían. Pude salir por el costado y meterme por otras casas hasta que los perdí. Entonces llegué a una habitación donde había dos personas en el suelo, un hombre y una mujer. Cuando me acerqué me di cuenta que estaban acostados arriba de un charco de sangre. Abrí la boca para gritar y una mano por atrás me la tapó. Empecé a dar golpes con los codos y a llorar, pero entonces escuché la voz de mi hermano que me decía que no grite, que nos iban a escuchar los soldados afuera. Me di vuelta, lo miré, él estaba todo sucio, tenía un ojo hinchado y sangre en la cara, y lo abracé llorando.
Salimos arrastrándonos por el suelo, sin hacer ruido. Me di cuenta de que mi hermano estaba muy lastimado porque se arrastraba con una pata en el aire y poniendo unas muecas horribles. Llegamos a escondernos atrás de un árbol grande justo cuando un grupo de soldados pasaba por la calle, arrastrando a don Gregorio, abuelo de Lucas y Martín, que había sido artesano hasta que sus manos se pusieron muy viejas. Ahora tenía las manos atadas a las espalda por una soga de la que tiraban, y los brazos doblados por atrás y por arriba de la cabeza y los hombros como salidos de lugar, y aullaba más fuerte que lo que yo nunca había escuchado. Mi hermano estaba furioso y por un momento tuve mucho miedo de que saliera de atrás del árbol y se fuera a pelear con esos soldados cerdos. Pero se quedó, y cuando ya no estaban más, nos levantamos y nos fuimos rápido para casa.
No nos cruzamos a nadie más. Los gritos se seguían escuchando, y las explosiones, y el humo, pero por ahí no quedaba nadie. Llegamos a la puerta de nuestra casa y escuchamos voces adentro. Mi hermano entró corriendo y yo atrás.
Ahí estaban, los soldados, los soldados cerdos. Mi papá estaba en el suelo, a un costado, con dos agüjeros enormes y rojos en el pecho y uno en un ojo que no estaba más. Mi mamá estaba en otro rincón, desnuda, boca abajo, con sangre en la espalda y en la cara. Había tres soldados encima de ella. Me quedé paralizada. Mi hermano gritó hasta quedarse ronco y corrió como pudo, con una pierna que se le doblaba para afuera, hasta donde estaban los soldados con mamá. Dos de ellos se levantaron, uno le pegó un golpe fuertísimo con la punta del arma y lo tiró al suelo. El otro salió. Volvió con una piedra enorme. La levantó por arriba de la cabeza, y la dejó caer sobre las rodillas de mi hermano. La volvió a levantar, y la tiró sobre su espalda. Después volvieron adonde estaba mamá con el otro soldado. Mi hermano tenía los ojos muy abiertos, miraba, y ya no gritaba. Cuando mamá dejó de gritar, se levantaron. El soldado de la piedra la volvió a levantar sobre mi hermano, y le aplastó la cabeza.
Después me vieron y empezaron a caminar para donde yo estaba...

Hoy nos levantaron cuando salió el sol. Hicimos una fila larga con todos los sobrevivientes, y empezamos a caminar. Nos dijeron que vamos a estar un buen rato caminando, que mejor juntemos fuerzas.


ESTAMPA DE LA EVANGELIZACIÓN DE LOS INDIOS KILMES LLEVADA A CABO POR LOS ESPAÑOLES, RELATADA POR LA PEQUEÑA ANA, DE DIEZ AÑOS, AL CURA PROTECTOR QUE LOS RECIBIÓ EN LA REDUCCIÓN DE LA SANTA CRUZ DE LOS INDIOS KILMES.

Este relato es una ficción. No fue una ficción la masacre llevada a cabo por los españoles sobre los pueblos originarios de América en general, y sobre los Quilmes en particular. Ni fue ficción su heróica resistencia, ni el exilio compulsivo de los sobrevivientes a la Reducción de la Santa Cruz de los Indios Kilmes (eufemismo con el que se nombraban los campos de concentración), lugar al que llegaron luego de una marcha forzada de 1200 kilómetros, desde Tucumán hasta la actual ciudad de Quilmes, adonde se los sometió a un lento extermenio a base de represión y miseria.

Juan Baio

Literaturra agradece a AGENCIA DE COMUNICACIÓN RODOLFO WALSH los boletines literarios No todo es verso.

12 octubre 2008

Construcción- chico Buarque

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Amou daquela vez como se fosse a última
Beijou sua mulher como se fosse a última
E cada filho seu como se fosse o único
E atravessou a rua com seu passo tímido
Subiu a construção como se fosse máquina
Ergueu no patamar quatro paredes sólidas
Tijolo com tijolo num desenho mágico
Seus olhos embotados de cimento e lágrima
Sentou pra descansar como se fosse sábado
Comeu feijão com arroz como se fosse um príncipe
Bebeu e soluçou como se fosse um náufrago
Dançou e gargalhou como se ouvisse música
E tropeçou no céu como se fosse um bêbado
E flutuou no ar como se fosse um pássaro
E se acabou no chão feito um pacote flácido
Agonizou no meio do passeio público
Morreu na contramão atrapalhando o tráfego

Amou daquela vez como se fosse o último
Beijou sua mulher como se fosse a única
E cada filho como se fosse o pródigo
E atravessou a rua com seu passo bêbado
Subiu a construção como se fosse sólido
Ergueu no patamar quatro paredes mágicas
Tijolo com tijolo num desenho lógico
Seus olhos embotados de cimento e tráfego
Sentou pra descansar como se fosse um príncipe
Comeu feijão com arroz como se fosse o máximo
Bebeu e soluçou como se fosse máquina
Dançou e gargalhou como se fosse o próximo
E tropeçou no céu como se ouvisse música
E flutuou no ar como se fosse sábado
E se acabou no chão feito um pacote tímido
Agonizou no meio do passeio náufrago
Morreu na contramão atrapalhando o público

Amou daquela vez como se fosse máquina
Beijou sua mulher como se fosse lógico
Ergueu no patamar quatro paredes flácidas
Sentou pra descansar como se fosse um pássaro
E flutuou no ar como se fosse um príncipe
E se acabou no chão feito um pacote bêbado
Morreu na contra-mão atrapalhando o sábado
Amó esa vez como si fuese la última
Besó a su mujer como si fuese la última
A cada hijo suyo como si fuese el único
Y atravesó la calle con su paso tímido
Subió a la construcción como si fuese una máquina
Levanto en el balcón cuatro paredes sólidas
Ladrillo por ladrillo en un diseño mágico
Sus ojos embotados de cemento y lágrima
Se sentó a descansar como si fuese sábado
Comió porotos con arroz como si fuese un príncipe
Bebió y sollozó como si fuese un naufrago
Bailó t tarareó como si hubiese música
Tropezó en el cielo como si fuese ebrio
Y flotó en el aire como si fuese un pájaro
Y terminó en el suelo como un paquete flácido
Agonizó en medio del paseo publico
Murió a contramano entorpeciendo el tráfico

Amó aquella vez como si fuese el último
Besó a su mujer como si fuese única
A cada hijo como si fuese el pródigo
Y atravesó la calle con su paso ebrio
Subió a la construcción como si fuese solidó
Levantó en el balcón cuatro paredes mágicas
Ladrillo por ladrillo en un diseño lógico
Sus ojos embotados de cemento y fuego
Se sentó a descansar como si fuese un príncipe
Comió porotos con arroz como su fuese lo máximo
Bebió y sollozó como si fuese máquina
Bailó y tarareo como si fuese próximo
Y tropezó en el cielo como si hubiese música
Y flotó en el aire como si fuese sábado
Y terminó en el suelo como si fuese tímido
Agonizó en medio del paseo naufrago
Murió a contramano entorpeciendo el público

Amo esa vez como si fuese máquina
Besó a su mujer como si fuese lógico
Levantó en el balcón cuatro paredes flácidas
Se sentó para descansar como si fuese pájaro
Y flotó en el aire como si fuese príncipe
Y terminó en el suelo echo un paquete ebrio
Murió en contramano entorpeciendo el trafico

Versión castellana para Literaturra de Santiago Osdrasnky

06 octubre 2008

¡Que la tele no me mire!

Algunas personas en las tardes de domingo se aburren o se ponen un poco melancólicas. Pero hay que tener cuidado, no vaya a ser cosa que por pasar el rato de algún modo les suceda lo que a Darío, el del poema de Osvaldo Ulloa, y terminen jugados por las máquinas o, como dice Galeano, mirados por el televisor, o programados por la computadora.

Para que el goce sea legítimo, no pasivo, y nos ponga en el rol de lectores críticos (únicos lectores capaces de disfrutar), No Todo Es Verso manda hoy estas cinco joyitas.

"…Decir desierto es decir, Dejará de serlo cuando estemos allá…"
José Saramago (de El evangelio según Jsucristo)


El supernintendo juega al Darío

o Cuando el objeto se convierte en sujeto

En la primera etapa el Supernintendo

tiene que hacer que el Darío

conecte los cables a la tv.

Pasada esta etapa el Supernintendo

logra que el Darío se siente en el sillón

y abra como un par de huevos fritos los ojos

mientras toma en sus manos los controles.

Ahora es la etapa de las interjecciones

oh! ah! uf! bien! superbién! lo logré!

mientras el Supernintendo pasa esa etapa

comienza la de los saltitos en el sillón

cada saltito vale 100 puntos alcanza un total de 10.000.

Luego pasa a la etapa del vaso de Coca-Cola

el Supernintendo tiene que conseguir se lo tome todo

y ahora en las etapas finales logra que no piense

en nada que no sienta más que la excitación

que no desee nada más que apretar y apretar los controles.

Al final de la tarde el Supernintendo se cansa

y deja tirado al Darío sobre el sillón.

Osvaldo Ulloa

Desentono


Seré de todos los colores menos del rojo, ese maldito chillón explosivo.

No acepta la suavidad del celeste, la austeridad mojada del gris, ni siquiera la soberbia magnánima del amarillo, que al ser al menos fuerte se deja tocar y ver.

Pero no, él hiere, maldito quisquilloso, malcriado histérico.

Un poco de mamá blanco nomás, y ya puede ser blando como un beso de boca nueva, o del profundo, insondable, majestuoso azul, y recapacitaría en el sano delirio del violeta, emborrachándose en remolinos hasta el día después, el marrón, la náusea, resaca de tantas vueltas.

Pero no, insiste en ser la incandescencia que descose toda la imagen, que hace sangrar las armonías, que exige ufana toda la atención para sí.

Que sea el negro pues, severo verdugo el que lo castigue, invadiéndolo, dominándolo, apagándolo, amordazando todo su ardor vital y detonante, que hace sentir a cada instante que otro mundo brotará de él como en un agónico vómito de energía; que le enseñe de una vez a respetar a su familia y a los ojos, que no alardee tanto de sus aires de contraste, que al fin deje a los demás hacer su danza en paz sobre el escenario, que la reanuden después de este desmánico "intermezzo"; que lo agote, que lo ahogue en una lúgubre nota de caverna que se va hundiendo en la ceniza del incuestionable volcán.

Ya los que se han quedado parados mirándolo con la envidia atragantada aún en la incomprensión, con sus parlamentitos en la mano aguardando tímidamente,

el exquisito ámbar, que estaba seguro de ser el asombro de la velada,

el grotesco verde mostaza, que había estado tanto tiempo para aprenderse sus seguramente disonantes palabras, condescendidas por los demás,

el áureo oro, tres veces campeón, erguido en su trono de sí mismo, lamido por todos los adulantes hermanitos menores que no comprenden aún, que sólo se encandilan,

el gracioso naranja, "el tío" naranja, con sus chistes nuevos y fresquitos arrugándose entre los puños iracundos, mascullando entre dientes "sangre de mi sangre…",

(el místico índigo como una excepción, imperturbable con su aire ausente como siempre, la envidia del oro y del rojo también, tal vez por eso haya hecho todo esto –piensa el malicioso oro – para intentar inútilmente hacer decir una sílaba al índigo contra él, vanidoso exasperante)

el joven y moderno cromo, que se comenta en voz baja que es el plateado que se estuvo arreglando todo el año, metamorfoseándose y cambiándose el nombre para quitarse los años (y tal vez poder competirle por una vez de igual a igual al oro su trono de oro, cómo ansía el trono dorado),

la nena loca, otra rebelde sin causa, fucsia, que quiere ser el deseo de los fornidos cromados, con sus dos colitas en el pelo, la nena,

su amiga del alma y mutuamente competidora secreta, lila, sabiéndose más linda y por eso alabándola tranquila, segura de sí misma,

(la otra excepción, el transparente, resignadamente considerado loco por todos salvo por el índigo –y, casualmente, el rojo – hablando sin que lo escuchen, gesticulando de todas las formas posibles sin que nadie pueda entender lo que está queriendo decir)

el verde paz, amante del canto soprano del amarillo con arreglos y base en fa menor del marrón y la danza solista del celeste,

ya todos ellos han formado un vengativo círculo que se va cerrando de a sigilosos, resonantes pasos, sobre el bribón que se sigue proclamando a sí mismo (si le entiendo bien) como alma y puente, que pretende destruir lo acordado por todos y ya preparado y dispuesto alegremente, lo que se ha hecho siempre y todos gustan de repetir, con palabras incendiarias, paroxísticas, convulsas, desesperadas, como si fuera el último día del mundo, por favor, a qué tanto escándalo.

Si me preguntan, nada diré.

Por supuesto que no votaré por él.

Sí, me parece mejor, mucho mejor, que lo agarren así entre todos y lo calmen, y claro, si no se calma que lo re-priman, que lo disuelvan,

que ni se mueva papá negro, con sus graves cejas y su garganta como atorando una sentencia que mejor si no dice, sí, que ni se gaste,

mejor si lo hacen los hermanos, para que después no anden diciendo que hay autoritarismo.

Ernesto Alaimo


Los sueños que no quise

Este poema, fue escrito en el exilio en Venezuela, Mario, tenía 19 años para el golpe militar de Pinochet. Dice así:

Nos cortaron el tiempo,

me dejaron chavado

en mis 19

con el corazón girando

y

una aguja

sacando notas de Adamo

se perdió en el camino y me vi envuelto

en una cárcel

de paralelos y meridianos

recorriendo

los sueños que no quise.

Mario Palestro C.

Postales de Paola

Sin desmerecerte, le entrego tus cartas credenciales

al olvido para que seas vos quien mejor me represente

en el territorio de lo que no ha sido.

No huyo ni dejo tu recuerdo a la deriva, el destino

vestido de agenciero esotérico sabe que lo peor que

puede pasar es que te acerques a mis poesías; mientras

que yo, en esta hora de liberación, siento que si bien

aprendí mucho, ya no tengo ganas de salar las heridas.

Si tus particularidades y las mías saltan a la vista

en cualquier planeta, responde a que el centro del

universo donde nos deseamos fue la pasión y el que

hayamos sido tenaces con los besos que nos dimos.

Quizá el error más severo fue pretender apropiarse

de un amor que a esa edad se antojaba escurridizo, y

sobre aquella falacia construir el nido.

Hoy que ni la mezquinad tiene sentido, el tiempo de

nuevo cobra el poder que le otorga ser el factor

preponderante, que a la larga o a la corta, condiciona

al olvido.

Sin desmerecerme, vas a dejar que el temporal cubra

mi recuerdo de hojas otoñales hasta que yo desaparezca

de tu memoria; y deje de ser la estampilla obligatoria

adherida en las postales que me envías desde el

territorio de lo que no ha sido.

Sebastián Gianetti


Al pueblo guaraní

¡ Oigan al quebracho añoso

altar donde se cuela la luna ,

al ritmo de tambores y flautas!

¡Oigan a sus ramas

escribiendo en el aire

el amor a la tierra ,

y las heridas sufridas

por la piel guaraní!

¡Oigan a sus hojas

bendiciendo a la arcilla

que florecen en tus manos

pueblo guaraní!

Stella Maris Taboro


LITERATURRA Agradece a AGENCIA WALSH

03 octubre 2008

Fernando Pessoa - Autopsicografia


Fernando Pessoa
-Portugal 1888-1935

Autopsicografia





O poeta é um fingidor.

Finge tão completamente

Que chega a fingir que é dor

A dor que deveras sente.


E os que lêem o que escreve,

Na dor lida sentem bem,

Não as duas que ele teve,

Mas só a que eles não têm.


E assim nas calhas de roda

Gira, a entreter a razão,

Esse comboio de corda

Que se chama coração.
El poeta es un fingidor.

Finge tan completamente

Que hasta finge el dolor

El dolor que de veras siente.

y los que leen lo que escribe,

en el dolor leído sienten

No los dos que el poeta tuvo,

Solo el que ello no tienen.


Y así por los carriles rueda

Para distraer la razón,

Ese tren a cuerda

que se llama corazón.

Versión castellana, Santiago Osdranky para

Literaturra


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